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Columnistas invitados

¿CÓMO HACEMOS QUE LOS NIÑOS LEAN?4 min read

Provengo de una familia con tres generaciones de profesores de donde adquirí mi amor por la lectura y la escritura. Llevo trabajando más de quince años, como profesora, tanto a nivel universitario como escolar. Lo que más me gusta de ser educadora es la conexión con los niños y lograr dejar una huella en ellos. Soy mamá de dos niñas con quienes leo todas las noches y estoy casada con un publicista. Mi tiempo lo divido entre enseñar en un colegio privado en Lima, escribir, editar y contarles cuentos a los niños. Soy Talía Lund Paz y será un placer escribir para ustedes desde https://leonardo.pe

Talía Lund Paz
#YoEscriboEnLeonardo

A nosotros siempre nos gustó leer y queríamos que nuestras hijas amaran la lectura, porque sabemos lo esenciales que son los libros para el desarrollo personal. Pero el amor por la lectura no es hereditario ni gratuito. Se logra después de un trabajo constante y sin pausas. Pero, ¿cómo hacemos para que los niños se sientan motivados a leer?

Empezamos con el ejemplo y compartiendo un tiempo con nuestros hijos, nosotros como padres lo disfrutamos y ellos lo recordarán por siempre. Leer con ellos es un modo de compartir momentos de intimidad entre padres e hijos. Al narrarles un cuento se brindan momentos de seguridad, tranquilidad y afecto compartido. Los exponemos a nuevas palabras y nuevas historias que les ayudarán en su desarrollo cognitivo y es la mejor manera de viajar con la imaginación. Al leerles en voz alta diariamente antes de dormir, sentamos las bases de una rutina, mientras más jóvenes mejor, no importa que no nos entiendan, ellos captan la cadencia de la lectura. Les permitimos agarrar los libros con sus propias manos, que los sientan suyos y que cambien las páginas si quieren (si se ensucia, se limpia; si se rompe, se arregla).

Cuando les leemos, lo hacemos con intención, cambiamos los tonos de voz, interpretamos los personajes, utilizamos gestos y aprovechamos los sonidos onomatopéyicos. Para elegir el tipo de libro ideal debemos ir de acuerdo a cada etapa cognitiva:

DE 0 A 2 AÑOS:

  • Libros silenciosos, con poco o ningún texto.
  • Imágenes sencillas y familiares.
  • Rimas y poesías.
  • Libros sensoriales, de tela, de plástico o con diferentes texturas.


DE 2 A 4 AÑOS:

  • Libros con textos breves y mayor cantidad de imágenes por página.
  • Historias cortas y con pocos personajes sobre la vida familiar, juegos de chicos, vida en la escuela.
  • Rimas y versos.


DE 4 A 7 AÑOS:

  • Libros con mayor cantidad de páginas, un poco menos de imagen y más texto.
  • Fábulas, narraciones y personificaciones.
  • Historias con humor, equivocaciones y absurdo con protagonistas infantiles.

Cuando los niños empiezan a leer solos, seguimos acompañándolos en una lectura compartida, y preguntamos sobre la historia (¿quién? ¿qué? ¿cómo? ¿dónde?), para conocer su nivel de comprensión y hacemos conexiones entre los personajes del libro y sus experiencias. Lo importante es tener una conversación con ellos que parta del libro, no tomarles un examen.

Tenemos un espacio propio para sus libros, visitamos juntos librerías y bibliotecas, y participamos en actividades de animación a la lectura como cuentacuentos. De igual manera, regalamos libros en ocasiones especiales porque predispone a asociar la lectura con momentos felices. Llevamos con nosotros libros para que se entretengan cuando deben hacer una cola o esperar. En esta etapa, estos son los tipos de libro más adecuados:

DE 7 A 10 AÑOS:

  • Libros con temas relacionados con el mundo de las brujas, hadas, duendes y magos.
  • Cuentos graciosos, realistas, de intriga e historietas.
  • Argumentos dinámicos con equilibrio entre diálogos y acción.


DE 10 A 12 AÑOS:

  • Historias de amor y amistad.
  • Historias de aventura, libros de poesía, cuentos de terror, cuentos policiales e historietas.

Pero en todos los casos reconocer o preguntarle cuáles son sus temas de interés. Dejamos que ellos mismos elijan sus libros, porque esto los motiva y entusiasma. En conclusión, que los libros formen parte de la vida de la familia.

 

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