{"version":"1.0","provider_name":"Revista Leonardo","provider_url":"https:\/\/leonardo.pe\/wp","author_name":"Frank Marti","author_url":"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/author\/frank-marti\/","title":"Buffet digital - Revista Leonardo","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"cGE0HEqqef\"><a href=\"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/2021\/03\/10\/buffet-digital-un-texto-de-frank-marti\/\">Buffet digital<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/2021\/03\/10\/buffet-digital-un-texto-de-frank-marti\/embed\/#?secret=cGE0HEqqef\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abBuffet digital\u00bb \u2014 Revista Leonardo\" data-secret=\"cGE0HEqqef\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/leonardo.pe\/wp\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/frankmarti-1-1024x466.png","thumbnail_width":1024,"thumbnail_height":466,"description":"Un breve paseo por las calles de la internet es suficiente para darnos cuenta de lo peligroso que puede ser este concurrido barrio. Frank Mart\u00ed #YoEscriboEnLeonardo Frank Mart\u00ed inaugura su columna de entregas quincenales con un art\u00edculo inteligente, agudo y f\u00e1cil de leer. Comunicador creativo, Frank es cofundador y director creativo de Newnormal, un estudio creativo interdisciplinario. Ha desempe\u00f1ado su carrera en agencias de publicidad como Fahrenheit DDB, Circus Grey, McCann Lima y Ogilvy Madrid. Asimismo, ha sido profesor de cursos creativos en distintas instituciones, principalmente en Per\u00fa. Como publicista ha recibido diversos reconocimientos nacionales e internacionales, como El Ojo de Iberoam\u00e9rica, El Sol y Cannes Lions. Hace un par de d\u00edas iba caminando por el jir\u00f3n Pinterest, una zona tranquila de la red, supuestamente. Al girar en una esquina, me top\u00e9 con un promotor de la disco de moda, Tik Tok. Pas\u00e9 de largo, sin embargo, pocos metros m\u00e1s adelante volvi\u00f3 a aparecer. Al rechazar su flyer una vez m\u00e1s, mir\u00f3 a su alrededor, y con discreci\u00f3n me mostr\u00f3 una llamativa promoci\u00f3n para viajar al destino que precisamente planeaba visitar. Sin darme tiempo a reaccionar, a la vez sac\u00f3 de un peque\u00f1o bolsillo un papelito que promet\u00eda \u201cchicas lindas cerca a tu ubicaci\u00f3n\u201d. Abrumado por su insistencia, decid\u00ed cambiar de rumbo. Esta vez me dirig\u00ed a la avenida YouTube. Me sent\u00e9 a disfrutar de una vieja entrevista a un m\u00fasico que admiro. El mozo me ofreci\u00f3 combinar mi elecci\u00f3n con una porci\u00f3n de un concierto poco conocido de inicios de su carrera. Su sugerencia fue tan precisa, que dej\u00e9 que fluya con sus propuestas. Cuando estaba por aceptar otra de sus irresistibles recomendaciones, no solo me pregunt\u00e9 qu\u00e9 ten\u00edan que ver las mejores jugadas de Ronaldinho con la entrevista del inicio, sino que not\u00e9 que ya no ten\u00eda m\u00e1s tiempo con qu\u00e9 pagar. Es muy f\u00e1cil caer en las artima\u00f1as del cibermundo. No es ninguna novedad hablar del hipnotizante dise\u00f1o de las redes basado en la psicolog\u00eda humana. M\u00e1s a\u00fan cuando el tema se populariz\u00f3 hace algunos meses con el documental The Social Dilemma; el cual se puede ver, ir\u00f3nicamente, en una plataforma cuyo CEO afirm\u00f3 que su principal competencia son las horas de sue\u00f1o. Pasar\u00e1n algunos a\u00f1os hasta que se regule la \u00e9tica en el asunto, por eso estas l\u00edneas no est\u00e1n dedicadas a la econom\u00eda de la atenci\u00f3n (aunque considero saludable una desintoxicaci\u00f3n digital, al menos una vez). De hecho, ser\u00eda extremista desconectarnos por completo y perdernos de las bondades del mundo digital. No avanzar\u00edamos. Ser\u00eda como quedarnos en las cavernas sin salir a explorar. Sobre todo para quienes consideramos la \u2018curiosidad\u2019 como un factor clave en el trabajo creativo. Si la coyuntura nos ha hecho m\u00e1s propensos a pasar m\u00e1s tiempo \u2018en l\u00ednea\u2019 que en la calle, al menos hag\u00e1moslo con la misma astucia con la que nos desplaz\u00e1bamos en la vieja normalidad. Conoc\u00edamos los riesgos de cada zona y sab\u00edamos cuando nos quer\u00edan timar. Estar siempre alertas evitaba que la ciudad nos devore. Por eso, si estamos atrapados en una seguidilla de videos divertidos de alguna red social, tengamos en cuenta que alguna mente brillante en Silicon Valley program\u00f3 ciertos algoritmos para que esto suceda exactamente as\u00ed. Seamos conscientes de que est\u00e1n comercializando nuestro tiempo de atenci\u00f3n. Solo navegando despiertos podremos controlar qu\u00e9 elegir y cu\u00e1ndo dejar de hacerlo. Porque, en primer lugar, si hay algo que todav\u00eda podemos controlar, es nuestro tiempo. Cada segundo es valioso, y jam\u00e1s lo recuperaremos. Siempre habr\u00e1 mejores formas de invetirlo que viendo un video de un irland\u00e9s reaccionando a un video de las mejores reacciones ante el cap\u00edtulo final de Game of Thrones. Por otro lado, si estamos dispuestos a derrochar algunas preciadas horas en un banquete de contenido digital, y ya hemos bloqueado nuestra agenda para deslizar la pantalla hasta agotar ese cuarenta y siete por ciento de bater\u00eda que nos queda; al menos, busquemos un equilibrio en nuestro pedido. S\u00ed, es dif\u00edcil cuando la gran mayor\u00eda del contenido de Internet est\u00e1 inundado de videos graciosos, memes, gatos tiernos, challenges de bailes, memes, bloopers, compilaciones de lo que sea, memes, discusiones en comentarios o hilos, bromas en c\u00e1maras escondidas y tambi\u00e9n memes. Ya dec\u00eda Cerati, que sacar belleza de este caos, es virtud. Porque, acept\u00e9moslo, los humanos nos entretenemos f\u00e1cilmente. Pero si ejercitamos esa consciencia, tambi\u00e9n podremos controlar ese balance. Todos los d\u00edas, en diferentes partes del planeta, alguien est\u00e1 posteando un cuento, subiendo una canci\u00f3n, publicando un estudio o un interesante podcast, estrenando un corto, lanzando un art\u00edculo, compartiendo un tutorial, presentando una ilustraci\u00f3n o un poema. Se presenta un evento cultural, o una charla gratuita online. Abren alg\u00fan curso gratis y la larga lista podr\u00eda continuar. Y a esto sum\u00e9mosle toda la informaci\u00f3n que ya est\u00e1 albergada en la web. Tantos megas y minutos de interesante contenido que hasta nos podr\u00eda abrir un nuevo mundo. Un posible giro a nuestras vidas o simplemente pasar un agradable rato. Algunas l\u00edneas de palabras que podr\u00edan matar una duda que nos ha perseguido por a\u00f1os, o un dato que meses m\u00e1s tarde germinar\u00e1 en nuestra mente como una suculenta idea. Es as\u00ed. Del mismo modo que los alimentos que ingerimos tienen consecuencias en nuestro cuerpo, el contenido que consumimos tambi\u00e9n lo tiene para nuestra mente. Podemos deshidratarla y llenarla de grasas saturadas, o bien, darle nutrientes para que se desarrolle sanamente. Tampoco creo que debemos dedicarle nuestro tiempo exclusivamente al contenido saludable. Ser\u00eda como comer una ins\u00edpida ensalada todos los d\u00edas, \u00fanicamente por sus propidades. Nos aburrir\u00edamos pronto y no nos provocar\u00eda probarla de nuevo. Despu\u00e9s de todo, nada tan suculento como una buena hamburguesa acompa\u00f1ada de papas fritas y una cerveza helada. Adem\u00e1s, poner por un rato nuestro cerebro en \u201cmodo avi\u00f3n\u201d, tambi\u00e9n es un buen descanso. Nuestro subconsciente seguir\u00e1 procesando. Por eso quiero hacer hincapi\u00e9 en la palabra equilibrio. De la misma forma que pienso que desconectarnos del todo ser\u00eda un error, tambi\u00e9n lo ser\u00eda si no le di\u00e9ramos un espacio al \u2018fast food\u2019 digital."}