{"version":"1.0","provider_name":"Revista Leonardo","provider_url":"https:\/\/leonardo.pe\/wp","author_name":"Leonardo","author_url":"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/author\/leonardo\/","title":"\u201cHUACO RETRATO\u201d de Gabriela Wiener - Revista Leonardo","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"uoMcXuMW73\"><a href=\"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/2022\/02\/16\/huaco-retrato-de-gabriela-wiener-2\/\">\u201cHUACO RETRATO\u201d de Gabriela Wiener<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/2022\/02\/16\/huaco-retrato-de-gabriela-wiener-2\/embed\/#?secret=uoMcXuMW73\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00ab\u201cHUACO RETRATO\u201d de Gabriela Wiener\u00bb \u2014 Revista Leonardo\" data-secret=\"uoMcXuMW73\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/leonardo.pe\/wp\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/leonardo.pe\/wp\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/HuacoRetratro-1.png","thumbnail_width":1300,"thumbnail_height":600,"description":"\u201cComo dice Ang\u00e9lica Liddell, despu\u00e9s de haber escrito sobre una misma no queda nada m\u00e1s en el mundo sobre lo que escribir\u201d &#8211; P\u00e1gina 47 #Qu\u00e9LeeLeonardo Creo que fue hace casi quince a\u00f1os, en una de las clases que dictaba, cuando logr\u00e9 hilvanar una de esas frases que siguen acompa\u00f1\u00e1ndome en la vida: en el Per\u00fa, primero aprendemos a cholear, y despu\u00e9s a enamorar. Eso fue lo primero que pens\u00e9 al terminar de leer Huaco retrato (Literatura Random House, octubre 2021) de Gabriela Wiener, uno de los libros m\u00e1s vendidos, le\u00eddos y comentados del a\u00f1o pasado, publicaci\u00f3n que, adem\u00e1s, ser\u00e1 traducida al ingl\u00e9s, italiano, franc\u00e9s y portugu\u00e9s. Luego pens\u00e9, este libro es tambi\u00e9n un ajuste de cuentas que la prosa de Gabriela se encarga, cual Furia literaria, de cobrar con absoluta honestidad. Eso de quitarle las m\u00e1scaras y las c\u00e1scaras al racismo, al clasismo, a los paradigmas sexuales, al amor y otras urgencias propias, convierten a Huaco Retrato en un texto absolutamente necesario para este tiempo. &nbsp; \u00bfPuede un libro como \u00e9ste ser un punto de partida? Punto de partida de qu\u00e9, podr\u00edan decirme. En principio, para entendernos como parte de un tejido complejo que arrastra taras, costumbres y pensamientos tan arraigados que cuesta toda una vida, intentar por lo menos, apalearlos, sofrenarlos o disfrazarlos en nombre de lo civilizado, porque desarraigarlos, resulta casi ut\u00f3pico. La realidad nuestra de cada d\u00eda obliga a visitar y revisitar el acendrado colonialismo que vivimos en absolutamente todas las capas de nuestra sociedad. Esta es pues nuestra herencia: el cholo cholea al cholo, el negro negrea al negro, el blanco cholea al blanco, el selv\u00e1tico serranea al serrano y as\u00ed asistimos a todas las combinaciones y representaciones posibles en este juego de roles que se asignan antes de que uno nazca. Y Huaco retrato se encarga, sin ser un denso tratado sociol\u00f3gico ni nada parecido, de ponernos en evidencia, nos calatea a punta de prosa y honestidad. La exploraci\u00f3n unipersonal que hace la autora sobre la colonialidad, el racismo y otros t\u00f3picos tan potentes y urgentes como pueden ser el amor, el deseo, los celos, convierten a Huaco retrato en una certera aproximaci\u00f3n hacia la psique colectiva y personal; el huaco retrato del t\u00edtulo se transforma as\u00ed en un multi retrato donde cada quien tiene una peque\u00f1a porci\u00f3n de su rostro, de su vida, de sus propias obsesiones y prejuicios. &nbsp; Las historias que se enhebran a lo largo de las casi 140 p\u00e1ginas del libro le permiten al lector otear para adentro e identificarse con los diferentes tonos y matices que la Wiener propone: su mirada al duelo que la trae de regreso, la manera de enfrentar su crisis multi marital y esa \u00e1cida y cr\u00edtica retrospectiva hacia la figura de un tatarabuelo saqueador y autor de un libro sobre el Per\u00fa. Hay en todo ese conjunto, belleza y fealdad, prosa y poes\u00eda, cima y sima, pero por encima de todo, una verdad. Vuelvo al inicio: en el Per\u00fa, primero aprendemos a cholear, y despu\u00e9s a enamorar. Para combatir eso bien podr\u00edamos proponer que Huaco retrato sea una suerte de libro de autoayuda para aquellos que creen que el color de la piel, del pelo, de los ojos son ejes fundamentales para catalogar la val\u00eda de las mujeres y los hombres. Para aquellos que se encierran en castizas y postizas posturas sobre el amor, el sexo y las relaciones humanas. Para aquellos colonialistas de cuerpo, mente y esp\u00edritu que van por la vida y los medios perpetuando la Historia mal contada e interpretada. Proponemos que este Huaco retrato de Gabriela Wiener, mucho m\u00e1s retrato que huaco, se lea, adem\u00e1s, con alegr\u00eda expansiva, como una larga carta abierta de amor hacia la vida y la humanidad. Sobre la autora Gabriela Wiener (Lima, 1975) es autora de los libros Sexograf\u00edas, Mozart con priapismo y otras historias, Llamada perdida, Dicen de m\u00ed y del libro de poemas Ejercicios para el endurecimiento del esp\u00edritu. Sus textos han aparecido en diversas antolog\u00edas y han sido traducidos al ingl\u00e9s, portugu\u00e9s, polaco, alem\u00e1n, franc\u00e9s e italiano. Fue redactora jefe de la revista Marie Claire en Espa\u00f1a y hoy publica regularmente columnas de opini\u00f3n para elDiario.es, Vice y para el contenido en espa\u00f1ol del New York Times, as\u00ed como una video columna en lamula.pe. Gan\u00f3 el Premio Nacional de Periodismo de su pa\u00eds por un reportaje de investigaci\u00f3n sobre un caso de violencia de g\u00e9nero. Es creadora de varias performances literarias que ha puesto en escena junto a su familia y de la obra de teatro Qu\u00e9 locura enamorarme yo de ti. En la actualidad reside en Madrid."}