La noticia ya circula en las redes del grupo, de sus integrantes y de quienes han estado atentos a lo que hacían (y también a lo que no hacían). Turbopótamos, la banda de (ahora) Humberto Campodónico, Bruno Sánchez y Julio Pérez Luna está, oficialmente, de regreso al circuito. La tripleta resurrecta está armando y ensayando el set list para el nuevo concierto que darán en la quincena de este mes. 
Inclusive Turbopótamos (2004), el clásico “Disco Rojo”, ha vuelto del pasado con todos los tracks remasterizados + versiones instrumentales + demos. Todo sea por la causa y algunos ingresos que nunca están demás. Sobre todo en tiempos como estos, que la calle está dura, compañero.

Sin embargo, cabe la pregunta, ¿qué más puede haber detrás de la noticia?
Leer algo que ellos mismos hayan escrito acerca de este regreso, quizá.
Nos pusimos a trabajar en ello y ubicamos a Humberto, Bruno y Julio.
Plantearon un título que encierra, en su interrogante, aquello que siempre queremos saber: ¿Por qué un grupo vuelve a juntarse para tocar?
Lo que sigue, son las razones de cada turbopótamo.

Turbopótamos, algunos años atrás, de izquierda a derecha: Julio Pérez Luna, Humberto Campodónico y Bruno Sánchez.


Humberto Campodónico (voz y guitarra)

De todas las maneras que existen para clasificar a los seres humanos, tal vez por gustos musicales sea la mejor opción. Sé que hay algo cierto en la astrología, pero conozco gemelos con números de la suerte distintos. Luego, por edad, nacionalidad o colegio tampoco me convencen del todo. 

Me gustan personas muy distintas, pero los que somos verdaderamente cercanos, tenemos gustos musicales similares. Les muestro algo y sé que les va a gustar. 

Hay personas que no soportan la voz de Marc Anthony (yo) y hay personas que no soportan mi voz (yo). Pero me alejo del punto.
Algún día sabremos, científicamente, por qué hay gente que ama o detesta a ciertos artistas. Por ahora es una incógnita.

Por eso, intento militar en este partido involucrado en la chacota misteriosa, los torpes Turbopótamos que se inventaron el título de embajadores del irreverente-irrelevante-inconsciente colectivo post Fujimori formateado en rock independiente, la celebración del misterio más interesante de los últimos setenta años.  
Es algo que intuyen los algoritmos pero que aún no ha sido explicado. ¿A qué tribu invisible pertenecemos los que coincidimos en ciertos estilos o bandas? 

No es una mini religión. Pero me siento cómodo como evangélico ahí.

(¡Pandereta!)

Bruno Sánchez (guitarra y coros):
En pandemia fue complicado mantener el ritual del ensayo. Las ideas iban y venían a través de videollamadas, correos, WhatsApp, etc. Las ideas viajaban, pero no muy bien. Y no era culpa del ancho de banda.
En mi experiencia, los encuentros para ensayar (roc) siempre tienen que ver con música, pero no siempre con tener un instrumento en las manos o una melodía en la garganta. Hay algo más importante; algo anterior que tiene que ver con (el nombre es horrible, pero ni modo) la «vibra». Una canción puede ser muy difícil, o muy fácil, pero no sirve si no trasmite algo, sino vibra en el aire.
Una vez que los protocolos covid bajaron, los ensayos y las ideas volvieron, como si en lugar de dos años hubieran pasado 20 minutos.
Toca amplificar la vibración lo máximo posible.

Julio Pérez Luna (bajo y coros)
Escribo esto sentado frente al escritorio que armé en el dormitorio, con camisa y short de pijama; en tanto, afino el olfato, vigilando que no se me quemen las lentejas del almuerzo. Bajo esa misma normalidad recibí, en la víspera de la Navidad, el mensaje vía WhatsApp de Bruno. Cito: “¿Te interesaría tocar, sacar temas nuevos con Turbo? Estamos reuniéndonos, a lo Get Back (emoticón de risa con lágrimas)”. Respondí a las 0,666 milésimas de segundo con el sticker ese del Chavo, que dice “Pss sí”. La música y los amigos, una vez más, al rescate.
La música resucita porque hay necesidades básicas que tenemos que recuperar luego de la pandemia y una de las más importantes es el contacto: besos y abrazos con los amigos, risas que no se cortan por fallas en la internet, miradas que comunican mejor que las palabras, letras sin sentido que esclarecen más que un webinar, ruidos que unen cuerpos y sus benditas suciedades. El roc (peruano), en toda su gloria. 

Turbopótamos en blanco y negro, dicen que pronto tendrán fotos nuevas.


BONUS TRACK

Turbopótamos – La Turbo Resurrección
Turbopótamos vuelve después de dos años para un show de resurrección imperdible en Festiva (exteriores). Es momento de soltar todas esas ganas de bailar y poguear con un set largo y contundente.
Cuándo: 16 de abril
Dónde: Av. Alfonso Ugarte 1439, Centro de Lima.
También tocarán: Vaselina, The Amixers y Escremento Social.
Compra de entradas: https://www.joinnus.com/events/concerts/lima-turbopotamos-la-turbo-resurreccion-46883

 

Por Leonardo

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