#artistadelasemana
Soledad Cisneros, nuestra Artista de la Semana
Comenzó haciendo fotos de fútbol para la recordada revista Once y luego hizo viajes, muchos viajes, tal como lo atestiguan los lugares y personas que retrató; Soledad Cisneros Luna (Budapest, 1975), dueña de un lenguaje fotográfico austero y minimalista, desarrollado desde la intimidad y soledad del taller, es nuestra #artistadelasemana.
Formada en el Instituto Kodak, en la Escuela de Fotografía Antonio Gaudí y en el Centro de la Fotografía, Soledad tiene andados ya 25 años detrás del lente con una constante en su trabajo: la introspección y búsqueda de identidad.
Tal como definen en el catálogo de “SoledadES”, su primera muestra individual expuesta en la galería Carlos Caamaño, “ella nos abre un portal a través del cual podemos proyectar nuestro inconsciente, aquello que empleamos para elaborar el contenido onírico. Existen elementos en sus imágenes que apuntan buscar una identidad, a construirla, a transformarla de una manera lúdica, aguda y profunda”.
Soledad ha participado en diferentes exposiciones tanto de manera individual como colectiva en nuestro medio y en ferias de arte internacionales; de hecho, el año pasado estuvo en el Superfine Art Fair de San Francisco y en el Photo London 2024. Ha trabajado en diversos medios de prensa y publicado en revistas de España y Latinoamérica; además de trabajar en sus proyectos personales, se dedica a la fotografía corporativa y publicitaria. Recientemente se incorporó al portafolio de artistas de la fotogalería Carlos Caamaño.
Robándole un tiempo a los diferentes proyectos y trabajos que tiene en carpeta, Soledad se dio un respiro para absolver el cuestionario leonardino y nos envió sus entrañables y transparentes respuestas. Bienvenida a Leonardo, Soledad.

¿Crees en Dios?
– Sí.
¿Por qué haces lo que haces?
– Al trabajar en mis fotos me voy del tiempo real y entro en otro mundo, esa sensación no la dejaría por nada.



¿Qué buscas en internet?
– Nada en especial.
Tu mayor alegría
– Las mujeres en que se han convertido mis hijas: Maciel y Lía.



Tu mayor tristeza
– No poder apachurrar a mi papá.
Tu mayor aprendizaje
– Creo que cada día, sobre todo de las situaciones más fuertes, se aprende a ser mejor persona.


¿Qué poder te gustaría tener?
– Teletransportarme y así poder visitar a mis hijas más seguido.
¿Qué te subleva?
– La injusticia y el abuso de autoridad.

¿Qué te sigue emocionando?
– El amor en todas sus demostraciones.
¿Qué olor te devuelve a la infancia?
– La pintura tipo esmalte con las que pintaban las mesitas de colores de mi nido.


