Conversamos con la artista plástica loretana Marilia Piñeiro y descubrimos un universo propio, pasión creadora y firmeza conceptual: poder amazónico puro.

Karla Marilia Piñeiro Novoa (Iquitos, 1993) estudió en la Escuela de Formación Artística Pública de Bellas Artes “Víctor Morey Peña” en la especialidad de Dibujo y Grabado, de donde egresó ocupando el segundo puesto de su promoción en 2018. Ha participado en diversas muestras colectivas y en varios salones de grabado realizados en su ciudad natal. En 2017, organizó la exposición colectiva de artes visuales “Muchosidad”. Cuenta con dos exposiciones individuales: “Fractura General” (2015) y “Radiografías” (2019).
Fue expositora en el taller de historia del arte feminista para la organización PASOS, Arte para la Educación (2020) y participó del festival NOSOTRAS EN EL ARTE en México (2020). Es fundadora del grupo artístico “Polución”.

Marilia Piñeiro poder amazonico | leonardo.pe
La artista, además, fue una de las organizadoras del XI SALÓN DE GRABADO AMAZÓNICO 2022. El 2023 participó como tallerista en la residencia de la balsa Bufeo, gestada por la organización “Bufeo: Amazonía + Arte”. Con ellos, desarrolló un taller gráfico para las niñas y niños de la comunidad de Nuevo Campeón en noviembre y en diciembre fue parte de las ponencias del I Congreso de Arte Amazónico. En setiembre del mismo año, fue artista residente en R.A.B.I.A. organizada por la Asociación Cultural “Trenzar”.
Marilia, desde Iquitos, habló con Leonardo.

Egresaste de la especialidad de Dibujo y Grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes de Iquitos, ¿cómo elegiste este camino? ¿Cuál fue la influencia para elegir lo que estudiaste?
– Elegí esta especialidad después de haber desertado de la universidad. La decisión llega porque no me interesaba tener que lidiar con pintura o escultura, llegué al grabado como una alternativa desconocida y no me arrepiento de ello. Desde el colegio, mi mamá siempre me decía que debía estudiar algo relacionado con las artes plásticas. Recuerdo que ella tenía una colección de Larousse sobre historia de la humanidad; ahí empecé a ver obras de arte y un poco de su historia, pero creo que aún no me encontraba con la madurez necesaria para tomar en serio el arte como cuando decidí postular a Bellas Artes. Creo que mis primeras señales fueron las paredes del salón de colegio, tenía agotada a la tutora con mis “imitaciones” de obras famosas y era del deleite de mis amigas de ese entonces, me gustaba explicarles el contexto.

Marilia Piñeiro poder amazonico, grabado 1 | leonardo.pe

¿Cómo fue tu educación y tu vida en torno al arte o a algunas expresiones artísticas?
– Asistí a varias vacaciones educativas que se llevaban en la Escuela de Bellas Artes, ese era como el máximo acercamiento que podía tener. Entonces, cuando llego a la especialidad, que era relativamente nueva, con todo el desconocimiento del mundo, temía poder errar al no tener algún tipo de herramienta para sostenerme; también convivía a diario con alumnos de otros años que ya tenían un recorrido más técnico y me cuestionaba realmente si llegaría a ese “nivel”, aparte de ver que las mujeres éramos muchísimo menos población estudiantil que los hombres en Grabado.
Con el paso del tiempo, sentí que debía experimentar con la especialidad, me estaba quedando pequeña y algo arcaica, conocí más de la historia del arte contemporáneo, del arte conceptual, arte feminista y a partir de ahí empecé a tener un lenguaje más claro donde al fin me sentía identificada.

Pintas, haces grabados, instalaciones… ¿cómo defines tu arte?
– Soy grabadora, pero he logrado migrar hacia la instalación de manera que no se divorcie del grabado; esta especialidad es mi punto de partida sobre la gran posibilidad de creación que existe.
Defino mi trabajo como contestatario, soy yo y mi carácter a diario, con el silencio actuando desde mis vivencias, no necesito gritar para llenar un espacio expositivo.

Si tuvieras que reconocer algunos referentes en tu trabajo, ¿cuáles serían?
– Barbara Kruger ha sido de gran influencia para mí hasta ahora, Judy Chicago, Teresa Burga, las mujeres del E.P.S. HUAICO, Paz Errázuriz y las Yeguas del Apocalipsis.

¿Qué otros artes y artistas han llamado tu atención recientemente?
– Las obras de Alfredo Jaar y lo conceptual que puede llegar a ser usando el contexto histórico y social de su país, luego Shirin Neshat porque desafía sus creencias para poder mostrar una realidad y la delicadeza con la que fotografía momentos poderosos.

Marilia Piñeiro poder amazonico, grabado congreso | leonardo.pe

¿Podemos hablar de la existencia de una identidad plástica amazónica?
– Por ahora no, creo que nuestra mal llamada identidad plástica se ha basado en la sobreexplotación de una falsa figura que ha sido creada a partir de la erotización del territorio y sus integrantes, como las mujeres y disidencias, por mencionar algunos.
El concepto de salvador blanco está demasiado normalizado en Iquitos, adoramos como dioses a gente que no pertenece a estas latitudes, que viene por un periodo de tiempo, se aprovecha de sus habitantes y produce arte a partir de ello, no lo cuestionamos, pero tampoco decimos algo.
Luego están agentes culturales foráneos que nunca han pisado la Amazonía e inundan espacios con artículos que refieren a la cultura local, haciendo creer a la población que la visión que ellos tienen es inmaculada y perfecta, sin cuestionamientos. A esto le añaden, además, el renombre que tienen algunas personalidades locales que abusan de su poder, su exposición mediática para violentar cuerpos, espacios y comunidades.

¿Te consideras una artista amazónica?
– Creo que el término ahora está siendo usado para un determinado grupo de personas y no discuto eso, sin embargo, tengo cierto conflicto porque uso el ejemplo de Teresa Burga y el exilio que ha sufrido siendo de aquí y no poder ser considerada “artista amazónica” por el simple hecho de no haber producido obras dentro de esta región.
Es incongruente de todas las maneras posibles porque hay gente fuera de este pedazo de tierra haciendo “arte amazónico”, gente que nació aquí, pero se fue muy pronto o gente que ni siquiera viene y todos ellos viven de eso; entonces, me lleva a pensar que, si migro por una mejor calidad de vida y me identifico como artista amazónica, seré considerada otra exiliada más por teóricos, expertos y demás entendidos en el arte, lo cual me tiene sin cuidado, viniendo de gente que no nació aquí. Quiero pensar que no es un tema de género.

¿Qué artistas amazónicos llaman tu atención por su trabajo?
Saor Sax, ella ha logrado ser una artista multidisciplinaria y usar su cuerpo como medio de expresión, y Chonon Bensho con su visión y su trabajo oral utilizando los medios ancestrales para su creación artística desde el respeto e identidad.

En IG escribes: Hola, me llamo Marilia. Hago arte para molestar. ¿Qué es lo que dispara en ti el arte? ¿Es un medio y un fin a la vez para lo que sientes y quieres decir?
– Si, es un medio y un fin, creo que las artistas cargamos con una responsabilidad social más compleja, no es solo tener que batallar por dejar de ser “la musa inspiradora” para ser la artista creadora, es también darle al país una mirada desde la concepción generada por artistas mujeres y disidencias de provincia. Hay que batallar por crear entornos seguros, para la creación sin censura, paridad en espacios expositivos, remuneración justa, educar y concientizar a la sociedad sobre el rol de la mujer en el arte y demás problemas que solo son la punta del iceberg en un circuito tan cerrado y anticuado como son las artes visuales en el Perú.

Fragmento de "Loreto" | leonardo.pe
Fragmento de «Loreto»

Lograste ser parte de R.A.B.I.A., la residencia a la que aplicaste luego de la convocatoria de la Asociación Cultural Trenzar, ¿cuál fue el trabajo final de todo ese tiempo? ¿Cómo fue el proceso creador y qué enseñanzas te ha dejado?
– R.A.B.I.A fue mi primera residencia y hay un cariño especial por la seguridad, aceptación y libertad creativa que te puede brindar una organización gestada desde los lazos seguros como Trenzar.
Mi trabajo final se llama “LORETO”, que fue una instalación pensada para la calle, que tuviera un contraste con lo cotidiano y a su vez, llevar a Loreto a la capital sin tener una vista erotizada, romantizada y que parece desconocer las formas de sus regiones.
El proceso creador fue diario, tuvimos muchas actividades que nos hacían salir de la zona de confort y de esa forma ser un ejercicio de experimento/error/acierto ya que Lima es lo que es.

Vimos en el video que interactúas con Eu Tazé que fue invitada de nuestra tercera edición; ¿qué te parece su trabajo?
– Conocí a Eu en la residencia de Bufeo, ella estaba como artista residente y yo como artista tallerista, pero ahí no compartimos tanto como lo hicimos en R.A.B.I.A. y fue grato encontrarnos.
Poder conocer su trabajo y la observación que ella tenía de Iquitos, su perspectiva creadora desde un arte con conciencia ambiental es interesante porque su producción ha sido parte de las marchas que se han dado y están en la retina de muchas y muchos.

¿Qué es lo que gatilla tu proceso creativo?
– Mi diario vivir y el ser mujer en un lugar que es tierra de nadie.

¿Qué es lo que nunca falta o debe faltar cuando trabajas?
Podcast hecho por mujeres, agua y silencio.

¿Puedes comentarnos acerca de las exposiciones en que participaste?
– Han sido un sinfín de sentimientos encontrados y experiencias que han hecho que apueste por crear espacios seguros para mujeres y disidencias en el arte desde mi rol como gestora cultural.
Desde “Espacio Flor Amazonía” que fue mi primera exposición, pasando por la censura de bienales, el rechazo por “contenido político” de otras, hasta la participación en espacios institucionalizados donde el arte hecho por mujeres parece huir de su fuerza creadora para ser simplemente “articulo decorativo”; han sido momentos interesantes para cuestionarme si debo exponer por exponer y llenar una sala o exponer para desafiarme como artista.

¿Qué es lo que más te sigue emocionando de Iquitos, de nuestra Amazonía?
¿Qué es lo que subleva tu espíritu?
– Lo que me emociona/cuestiona de Iquitos es lograr entender cómo aún no entendemos el poder que tiene la Amazonía como espacio, estamos aislados del resto del Perú, hemos desarrollado nuestro propio lenguaje y aun así sentimos que necesitamos ser “evangelizados” una y otra vez por foráneos que solo buscan llevarse reconocimientos en vez de abrir sus mentes en el aprendizaje y la humildad.
Descubrir porqué este lugar sigue estancado en el tiempo, porque aún no entendemos que tenemos que sanar una herida histórica, la negación a nuestro origen y el crecimiento desmedido de la falta de respeto al río son por mencionar, lo que hacen que busque respuestas en caras que desconocen su propia historia.

Peru | leonardo.pe

¿A qué libro, película, pintura o canción regresas siempre?
– A la canción “Nightmare” de Hasley.

Imagina que pudieras llevarte cinco cuadros de los museos del mundo; ¿qué obras serían?
– “Nacimiento de Venus” de Botticelli; “El hijo del hombre” de Magritte; “Estampa número 43 – El sueño de la razón produce monstruos” de Goya; “Untitled – Your Body Is a Battleground” de Kruger y “Los funerales de Atahualpa” de Montero.

¿A qué aspiras como artista, Marilia? ¿Cuál es tu sueño?
– Si desde mi trabajo puedo lograr que alguna niña tenga acceso al arte, se queje de lo que le rodea, cuestione su privilegio y que cuando vaya a una galería se encuentre con obras donde salga una mujer desnuda, con una flor cubriendo su sexualidad como un tabú, retratada por hombres que creen que todos los pezones, mamas, labios vaginales son iguales y diga “eso no me identifica”, habré logrado mi cometido.

Por Leonardo

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